Tu campo base en el corazón de Cantabria
Escalante es un pueblo tranquilo de la costa oriental de Cantabria que conserva su carácter rural y destaca por su ubicación estratégica, a menos de 10 minutos de algunos de los principales atractivos naturales de la región. Desde el Hotel Rural Las Solanas podrás disfrutar de un entorno sosegado, rodeado de prados, marismas y naturaleza, y al mismo tiempo acceder fácilmente a playas, rutas al aire libre y espacios protegidos. Una combinación ideal para quienes buscan descanso, paisaje y libertad de movimiento, lejos de las aglomeraciones.
Playas de Santoña y Noja
La ubicación de Escalante permite disfrutar del mar Cantábrico con desplazamientos muy cortos en coche. A solo 5 km se encuentra la playa de Berria, en Santoña, un arenal de más de dos kilómetros de longitud, ideal para pasear, disfrutar del paisaje y muy valorado para la práctica del surf. En Noja, a unos 7 km, se sitúan las playas de Trengandín y Ris, amplios arenales abiertos al mar, perfectos para familias y para disfrutar de la bajamar en un entorno natural amplio y luminoso.
Reserva Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.
El entorno de Escalante forma parte del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, el humedal más importante de la cornisa cantábrica y uno de los espacios naturales más valiosos del norte de España. Este paisaje de rías, praderas y marismas es especialmente apreciado para el avistamiento de aves (birdwatching) y la fotografía de naturaleza, con miles de aves migratorias que utilizan este enclave a lo largo del año. En el propio pueblo de Escalante se encuentra el Molino de Mareas de Cerroja, un ejemplo singular de arquitectura tradicional vinculada al aprovechamiento natural de las mareas, integrado en un entorno único y muy representativo del paisaje local.
Turismo activo, naturaleza y gastronomía
Desde Escalante se accede cómodamente a una amplia variedad de actividades en la naturaleza. Rutas tranquilas para caminar o practicar senderismo, recorridos de cicloturismo por carretera y caminos rurales, y deportes acuáticos como surf, paddle surf o piragüismo en las cercanías. Además, la proximidad a Santoña, Noja y otros pueblos de la comarca permite disfrutar de una destacada oferta gastronómica basada en productos del mar y de la tierra, con especial protagonismo de la anchoa de Santoña y la cocina tradicional cántabra.


